Ni los bosques evitarán el cambio climático

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Por: • 3 mayo, 2010 • Sección: Hombre y entorno

bosquesMiles de activistas dejaron Bolivia con la consigna de negar el uso de los bosques para absorber emisiones contaminantes, tras fuertes debates y críticas al gobierno anfitrión por acordar con organismos internacionales este tipo de compensaciones.

La iniciativa de emplear la conservación de bosques como forma de compensar las emisiones de gases invernadero recalentó el ambiente de la Cumbre de los Pueblos Contra el Cambio Climático de Bolivia. Finalmente los participantes lograron consenso y la rechazaron.

La Reducción de Emisiones de Carbono Causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD) se instaló entre las discrepancias de ambientalistas y activistas sociales con los países ricos interesados en pagar para mantener bosques de regiones tropicales como forma de compensar sus emisiones de carbono, el principal de los gases que recalientan la atmósfera.

La batalla se abrió en la Mesa de Bosques que discutió el tema en la Conferencia Mundial de los Pueblos contra el Cambio Climático y por los Derechos de la Madre Tierra, que se realizó entre el 19 y el 22 de este mes en la ciudad boliviana de Cochabamba.

Al final, un cartel reflejó el rotundo “No a REDD”, como consigna de los pueblos indígenas que temen perder territorios o sufrir despojo de su espacio de vida ante esta propuesta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Tom Goldtooth, nativo dakota y navajo y director de la Indigenous Environmental Network (Red Ambiental Indígena) de Estados Unidos, pidió al Presidente de Bolivia, Evo Morales, que “rechace categóricamente” y “cancele” mecanismos de la REDD, que comenzaron en Bolivia con el Proyecto de Acción Climática del Parque Nacional Noel Kempff, localizado en el departamento de Santa Cruz.

En 1997, el gobierno de Bolivia, las empresas de energía American Electric Power, BP y PacifiCorp, The Nature Conservancy y la Fundación Amigos de la Naturaleza destinaron 1,6 millones de dólares para liberar unas 800 mil hectáreas sometidas a derechos madereros, con el fin de vender las compensaciones de carbono resultantes de la recuperación boscosa.

“El hecho de que el único país del mundo con un Jefe de Estado indígena sea el anfitrión del Proyecto de Acción Climática Noel Kempff, que se considera el ejemplo estrella, es aprovechado por los comerciantes de carbono para justificar y promover la REDD”, señala Goldtooth.

“Nuestra red rechaza el proyecto porque no existe garantía de respeto de los territorios aborígenes y porque las comunidades pueden terminar rentando sus tierras y renunciando a su propiedad”, sostuvo.

Si un pueblo indígena vende créditos de carbono a los mismos gobiernos y empresas multinacionales que están destruyendo el cielo y los ecosistemas de los que dependemos para sobrevivir, se convierte en cómplice de su propia destrucción”, indicó.

Acuerdo con la ONU

En la apertura de la conferencia, Morales declaró una abierta guerra al capitalismo, al que responsabiliza de la destrucción de la vida en el planeta.

Sin embargo, su gobierno acaba de acordar con la ONU el programa Un-redd Bolivia, un plan de “fortalecimiento de capacidades institucionales”, que se ejecutará entre mayo de este año y abril de 2013, financiado con 4,4 millones de dólares por el foro mundial, con apoyo del Banco Mundial y la cooperación alemana. “Un-redd” está definido en el documento del proyecto como un “Programa Colaborativo de las Naciones Unidas para la reducción de las emisiones debidas a la deforestación y degradación de bosques en países en vías de desarrollo”.

El acuerdo señala la cooperación para “incrementar la capacidad de las organizaciones nacionales gubernamentales”, con el fin de ingresar en otra fase denominada “REDD+”, y que comprende, además de la conservación de los bosques, la ampliación de su capacidad de absorber carbono.

“¿Quiénes van a ser dueños de los árboles? ¿Quiénes se beneficiarán? El tema ingresa en un debate sobre la propiedad privada”, entiende Goldtooth.

El coordinador del Programa de Bosques y Biodiversidad de Amigos de la Tierra, el costarricense Isaac Rojas, señaló que “hay una ideología capitalista detrás de la REDD”. “En toda América Latina se introducen proyectos de esta naturaleza y se convierten en ganchos para aprovecharse de la pobreza de las comunidades”, apuntó.

La brasileña Camila Moreno, una de las responsables de la Mesa e integrante de Amigos de la Tierra-Brasil, calificó la REDD como el “caballo de Troya que anuncia una amenaza de acaparamiento de tierras y territorios” en los bosques habitados por pueblos indígenas.

Moreno estima que el proyecto de compensaciones fue ideado para permitir la entrada de organismos internacionales y vigilar la vida de las personas, y luego crear un mecanismo financiero de negociación de derechos con fines especulativos.

“La vida no se vende”, dijo. “Debemos luchar para rechazar este mecanismo y preservar lo sagrado de la selva”, remarcó.

Datos

129 naciones tomaron parte de la última Conferencia Mundial de los Pueblos contra el Cambio Climático y por los Derechos de la Madre Tierra.

4,4 millones de dólares aportados por el Foro Mundial, el Banco Mundial y cooperación alemana destinará Bolivia para fortalecer sus bosques.

Fuentes: lanacion.cltierramerica.info

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